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Los visitantes de la planta de Sochaux vienen de horizontes muy diferentes. ©J.C. Ciccone


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¡El turismo industrial tiene viento en popa!
 

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Los centros de transformación agroalimentarios suelen culminar la visita con una degustación – Fábrica de queso St Nectaire. ©L. Olivier


La cervecera Kronenbourg, en Estrasburgo, es una de las primeras industrias que abrió sus puertas al público. ©Brasseries Kronenbourg


La planta mareomotriz de la Rance, en Ille-et-Vilaine, es el centro industrial más visitado de Francia


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¡El turismo industrial tiene viento en popa!


De los sopladores de vidrio a los cerveceros, en los últimos años el “turismo de exploración económica” ha cobrado un auge notable, especialmente en Europa. La industria de automóviles, y en particular los centros de producción, no escapan a este entusiasmo y acogen cada años miles de visitantes. Investigación.

¿Cómo se fabrica un gran avión de carga? ¿Y una gaseosa? ¿Cómo se hace el queso Saint-Nectaire? ¿Y los sombreros? ¿Cómo se clasifican los residuos domésticos? ¿Cómo se fabrica un automóvil? Cada día son más numerosas las personas que se interrogan al respecto... y que buscan las respuestas directamente en los centros correspondientes, visitando las plantas de producción que son objeto de esta curiosidad. Estudiantes, jubilados, familias de vacaciones o turistas, sin olvidar a la familia de los trabajadores de las empresas visitadas: este apasionamiento es igualmente compartido por toda clase de personas y todas las generaciones.

Un auge de posguerra

Aunque algunas iniciativas se comienzan a concretar a principios del siglo veinte (desde 1930 ya se podía visitar la planta de Peugeot en Sochaux), el auge del “turismo de exploración económica” comenzó en Francia, a finales de los años 40, en un contexto de desarrollo industrial, ya que ese era el rostro que deseaban mostrar las empresas activas. La cervecería Kronenbourg, en Estrasburgo, fue una de las primeras industrias que abrió sus puertas al público.
Estos últimos años, el mercado de las visitas de empresa se desarrolló de forma exponencial, y muchos sectores de actividad han hecho de este desarrollo un elemento importante de su comunicación. Aunque la mayoría de las visitas sean gratuitas, hay un beneficio obvio: lograr la conquista o la fidelidad de los clientes, mejorar la imagen de marca... ¡e incluso obtener algunos beneficios económicos concretos! En efecto, los centros de transformación agroalimentaria suelen concluir su circuito de visita con una degustación y una visita a la boutique. Otras fabricaciones artesanales (cristalería, cuchillería, etc.) también hacen lo mismo y consiguen por este medio vender una parte importante de su producción.

En el caso de otras empresas, como EDF, el problema es diferente ya que abrir las puertas supone explicar, asegurar y dar pruebas de un obrar con total transparencia. Pero el éxito también se da cita en estos casos y, aunque en los últimos años la aplicación del plan “Vigipiratas” en Francia impide que se visiten las centrales nucleares, la planta mareomotriz de Rance (Ille-et-Vilaine) es el centro industrial más visitado de ese país, con unos 200.000 visitantes por año.
El sitio Internet www.visite-entreprise.com lista unas 1.700 empresas abiertas al público en Francia. Las cámaras de comercio y de la industria, las oficinas de turismo, las agencias de viaje, etc., forman parte de los numerosos protagonistas que aprovecharon esta tendencia y que ofrecen una gama completa de visitas. En el sitio www.visiteznosentreprises.com, 48 empresas de la región del Loira presentan información útil para los potenciales visitantes: idiomas que hablan los guías, restaurantes, etc. Jubilados y escolares a la cabeza, unos 8 millones de visitantes han franqueado las puertas de las fábricas en 2004. Un tercio de ellos han preferido conocer el sector agroalimentario, mientras que el sector artesanal llega en segundo lugar, delante del sector industrial. Y el automóvil es, naturalmente, un protagonista de peso, ya que la magia de la fabricación de un automóvil influye en el público general. Así, los centros de producción de PSA Peugeot Citroën acogen una media de 70.000 visitantes por año.

[11/04/2006]




 

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