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Industria y medio ambiente
El automóvil influye sobre el medio ambiente en cada etapa de su vida. La política medioambiental de PSA Peugeot Citroën se fundamenta en esta especificidad, tomando en cuenta cada una de estas fases. La de la producción es esencial. A pesar de que la automoción no es considerada en general como una industria particularmente agresiva de cara al medio ambiente, es una preocupación importante para gran parte de los ciudadanos, en dos ámbitos: la calidad de vida cerca de sus fábricas y los riesgos potenciales o reales de incidentes ecológicos. El Grupo pone en práctica en sus centros industriales una política global que tiene por objeto garantizar en todos los casos el respeto hacia el medio ambiente tanto en términos de protección del entorno como de calidad de vida del vecindario.
Preservar el agua
El agua es un elemento a proteger por partida doble: debido a su escasez, en particular en ciertas regiones, y a su sensibilidad ante los vertidos contaminantes que pueden provocar graves degradaciones del medio. Los centros industriales de PSA Peugeot Citroën innovan en materia de reducción del consumo de agua y depuración.
Todas las plantas industriales del Grupo, en todo el mundo, han disminuido su consumo global de agua un 40%, lo que representa una reducción del 60%, de 1995 a 2006, por cada coche fabricado. Los progresos del Grupo también son importantes en lo que se refiere a los vertidos contaminantes. Se hace un seguimiento cotidiano de los indicadores generales de calidad de los vertidos (substancias en suspensión, DCO, DBO5) de cada planta, y se aplica escrupulosamente el límite máximo autorizado de vertidos que las autoridades locales han definido en función de las características de cada región.
En los centros se han aplicado dos soluciones: o bien el centro se dotó con sus propias estaciones de
tratamiento de aguas, como en Rennes; o bien el centro colaboró con los colectivos locales compartiendo su estación depuradora. Es el caso del centro de Sevelnord (Francia), que participó en la financiación de la modernización de la instalación de Roeulx.
La reducción de las emisiones atmosféricas
La lucha por la preservación de la calidad del aire pasa, para el Grupo, por la disminución de las emisiones contaminantes, y especialmente de las partículas de las fundiciones, del óxido de azufre que proviene de las calefacciones de las fábricas y sobre todo de los compuestos orgánicos volátiles esencialmente producidos por los disolventes de pintura (aprestos, lacas, barnices).
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Los compuestos orgánicos volátiles: Estas emisiones provienen esencialmente de los talleres de pintura de las carrocerías de los automóviles en las fábricas terminales. Para responder a las reglamentaciones, se implantaron varias soluciones: utilización de pinturas bajas en disolventes, recuperación de los disolventes de limpieza usados e incineración de los gases emitidos por las cubas de cataforésis. Hubo también que actuar sobre los procesos industriales mucho más pesados, como la adaptación de pinturas hidrodiluibles con débil contenido en disolventes orgánicos o el tratamiento del aire de las cabinas, a razón de varias centenas de millones de m3 por hora. El Grupo aplica la Mejor Tecnología Disponible (MTD) en sus nuevas inversiones.
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Las pinturas hidrodiluibles:
Las pinturas clásicas contienen una parte importante de disolventes orgánicos derivados del petróleo. Las proporciones se elevan al 50% en los aprestos y al 75% en las pinturas. En los productos hidrodiluibles, los disolventes descienden a niveles claramente menos elevados: de 5 a 8% en los aprestos y 12% en las pinturas. Pero la utilización de estos productos implica una nueva concepción de la planta de pintura. Así, el Grupo invirtió 176 millones de euros en el taller de pintura de Poissy (Francia).
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El tratamiento del aire de las cabinas: Los condicionantes de las instalaciones existentes impiden a menudo implantar las pinturas hidrodiluibles. El dispositivo de tratamiento del aire de las cabinas aspira el aire impregnado de disolventes, y los concentra antes de incinerarlos.
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Con la aplicación de la Mejor Tecnología Disponible en todas las plantas del Grupo se han reducido considerablemente los vertidos de COV por vehículo, pasando de 8,33 kg en 1995 a 4,88 en 2006. Con la prosecución de una activa política en este ámbito, lograremos el objetivo de 4,4 kg de COV por vehículo.
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Las instalaciones de combustión: Con la modernización de las calderas de cada planta de producción y la progresiva substitución del fuel por el gas, las emisiones de dióxido de azufre se han dividido por 10 de 1995 a 2006. En ese mismo período, las emisiones de dióxido de nitrógeno se redujeron un 30%.
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Las partículas de la fundición: PSA Peugeot Citroën actúo en 2 aspectos: por una parte limitando en origen las emisiones gracias a equipamientos de alta tecnología, como la antorcha de plasma; por otra, mejorando los equipamientos de desempolvado con desempolvadotas dotadas de filtros secos.
96% de los residuos de producción reciclados
Las fábricas del Grupo generan aproximadamente 700.000 toneladas de residuos metálicos por año.
Se reciclan en siderurgia y en fundición. Los otros residuos representaron para el Grupo un volumen de 376.000 toneladas en 2006. Son muy variados y para ser eliminados en condiciones satisfactorias requieren tratamientos específicos múltiples. Actualmente los tratamientos de reciclaje afectan el 88% de los residuos y sólo el 12% se arroja al vertedero. Si integramos los residuos metálicos, el tanto por ciento de reciclado se eleva al 96%.
La integración de los centros en el entorno natural
PSA Peugeot Citroën se centra particularmente en factores que, contribuyen al respeto del medio ambiente: la integración paisajística de los centros, la disminución de los la contaminación acústica y la prevención de la contaminación del suelo.
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La integración paisajística: Sevelnord es un centro construido en 1992 cerca de la localidad de Lieu-Saint-Armand, en el norte de Francia. El Grupo contó con la colaboración de un arquitecto paisajístico para realizar un talud de 5 Km. a fin de ocultar la fábrica de cara a la ciudad. En total, sobre 40 hectáreas de jardín, el centro cuenta con 6.800 árboles en plantación densa y cerca de 2.200 resalvos, árboles alrededor de los cuales se deja suficiente espacio para que puedan crecer. El centro de Aulnay, particularmente afectado por el temporal de diciembre de 1999, decidió ir mas allá de un simple programa de sustitución de los árboles caídos y se lanzó a un amplio plan de acondicionamiento paisajístico.
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Limitar los ruidos ambientales: Se tratan en cada centro. Se puede por ejemplo utilizar compresores con tornillo antes que con pistones, proceder a la colocación de capotas en las máquinas más ruidosas o poner en marcha absorbedores de sonido.
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La contaminación del suelo: En 1998, organismos expertos, dirigidos por el Ministerio del Medio Ambiente francés, procedieron a valorar los riesgos de contaminación de los suelos en 8 centros del Grupo. Los resultados permitieron verificar que, si algún caso precisa ser vigilado, ninguno necesita una acción importante de descontaminación. Esta operación se ha llevado a cabo en otras plantas del Grupo y no ha revelado resultados significativos.
El sistema de gestión medioambiental
El control del impacto medioambiental de los centros industriales de PSA Peugeot Citroën está asegurado por la puesta en marcha de una organización y de útiles de aplicación. El Servicio Central de Medio Ambiente Industrial, vinculado a la Dirección de Prevención y Gestión de Riesgos del Grupo, asegura la coordinación general. Además de una función de vigilancia jurídica, aporta consejos y asistencia a los centros industriales. Vigila también la coherencia de sus acciones en el plan local y bajo la vigilancia de la política medioambiental del Grupo. La responsabilidad operacional depende de cada centro.
La norma ISO 14001
Esta norma, creada en 1996, exige la puesta en marcha de medios de vigilancia, control y medición de los efectos causados por los procesos de producción sobre el Medio Ambiente. Para ello, su aplicación precisa una formación apropiada del conjunto del personal. Este sistema esta concebido para alcanzar los objetivos medioambientales fijados por cada centro y está reconocido en todo el Mundo. En el Grupo, todos los centros han obtenido su certificación. La planta de Trnava, cuya producción comenzó en 2005, obtendrá su certificación antes de finales de 2007.
Esta política de certificaciones incluye ahora los centros de estudio (La Garenne ha obtenido su certificación a principios de 2007) y de recambios (Vesoul ha obtenido su certificación en abril de 2007).
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